32 familias. Una lengua. Una tierra.
Nopalera del Rosario se fundó entre 1930 y 1935 por familias de distintas comunidades que hablaban chinanteco, y que siguen hablándolo hoy. Son 32 familias divididas entre dos asentamientos: Cerro Fruta y Nopalera.
Poca gente para tanto territorio. Mucho corazón para tanto proyecto.

Dentro de la comunidad
4,994 hectáreas. 4,200 conservadas voluntariamente
Eso no fue una exigencia ni un accidente. Fue una decisión: guardar la mayor parte de su territorio para que el monte siga siendo monte, para que las abejas tengan flores y el café tenga sombra.
Tantito de esta tierra puede cambiar el mundo.
Lo que elaboran. Lo que comparten.
Se cultiva maíz, frijol y calabaza para alimentarse. Y para generar un ingreso, producen café, elaboran panela de caña y cosechan miel de abeja. Todo lo que llega a tus manos salió de esas manos primero.
